viernes, 16 de marzo de 2007

PPPPPPP-


Si un día fuese el pétalo de cada rosa que deshojé por ti, ya no habría tiempo para contar ni jardines, ni para sentir el perfume de las flores, ni tiempo para pensar en un por qué y volver atrás.

Que las estrellas te recuerden el instante en que estuvimos aquí, de las palabras que me hiciste sentir y del recuerdo de un abraso en mi corazón. De mi corazón caído y mi pecho roto. Mis parpados cansados y mi sonrisa triste que te hagan sentir el ayer como un sueño inolvidable que se convirtió en una utopía vivida. Se convirtió en tu sonrisa y en mi respiro.

Tomo en cuenta cada segundo que pasa sin sentir el desorden en mi interior y se transforma en un peldaño cada vez más duro y más alto para subir a la independencia y al olvido de tu voz.

Y el por qué subir y el por qué decir que no. El por qué de sentir el vacío. Eres tú y tu inseguridad. Tu pantalla y plataforma que me confundieron y a la vez me hicieron soñar.

Me hacían respirar en lo alto del cielo y sentir que de bajar ya no estaba cerca. Que ni ganas tenía de sentir mi verdad, si no que ésta sería la continuación.

Y con deseos de dejar todo atrás y consolarme en ti. Unirme y no dejarte ir, sentir que eras tú, mi complemento y que éramos dos en completa comunión. Hasta llegar a ser uno y antes de llegar a la meta, fuimos dos.

Ahora, que no te importe lo que fue lo nuestro y qué fue de ello. Abre los ojos que tu pesadilla ya acabó. Levanta la vista y sigue tu camino con todos los momentos en un espacio pequeñito de tu corazón. Te los doy, te los ofrezco y me enorgullezco en haber sido parte de ellos.
Por mi no te importe

Fuiste parte de mi. Más de lo que piensas. Lloré por ti más de lo que sientas y pensaré en ti más de lo que calcules. No hay manera de ocultar mi estado. Me conoces con la mirada al cielo y en el suelo también. No hay manera de mentir; si tú eres el que sabe, tú eres el experto. Y logré caer en ti. Lo siento si me cargué mucho y si te hice caer también, aunque sé que estarás rápidamente de vuelta a estar en pié.


Anónimo.


Fotografía: Franco Baeza Herrera.

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